miércoles, 26 de octubre de 2011

Comentarios a pie de página.

Vi llover y derretirse toda la nieve de la cumbre de aquella montaña. Crecí siendo olvidadizo, creyendo en todo lo que la realidad quería.
Aposté fuerte al póker, puse todas las cartas sobre mi mesa y sin preveerlo empaté mientras hablaba de beneficios.
Leer nunca fue tan duro, la verdad, jamás pensé que fuese tan hipócrita.
Intentar madurar fue demasiado maduro por mi parte, intentar enrarecer, no tanto.
Creer ser, siempre será una utopía pero intentar creer llegar a ser puede ser algo de lo más agridulce.
Morir para recordar, parece algo de lo más jodido y de lo más realista.
Pensar en el destino, una falta de interés por ser.
¡Que macabro suena ahora cuando graniza tras los cristales!

Ripios 2.0

Mientras el viento vuela, tu boca desliza.
Su silbido tenue se posa sobre mi ser
Tu mano sobre mi arrugada camisa.
¡Cómo caminas sin que pueda ver!

Nuestras miradas se tuercen en el infinito
ya nunca podré ver lo que nunca vi,
nuestro destino se quedó en lo más mínimo
No sólo llueve aquí.

Ya los edificios te escupen, los perros te ladran
peces sin sentido se fijan en tu mirada.
Entre los nichos de tu cementerio,
las lechuzas matan.

Aunque caigan tus párpados, mi palabra perdura
La televisión ya no da las noticias
El mundo ha perdido su cordura.

jueves, 13 de octubre de 2011

Retomando.

Oler, mascar, desaparecer.
El agujero me absorbía, caía a un precipicio de paredes lisas y de oscuro fondo. Mis brazos se disolvían entre la penumbra y la mente era sólo polvo de antiguos libros.
Un infinito monte azul oscurecía la blancura de la la llanura. Salir de la pasividad rompía el eje de vuestra casa consistorial y os tapasteis los ojos con ramas de olivo.
Desde mi hoyo no se veía la salida. Querer, nada más que una consecuencia fatal por vivir.

-

Tras la tempestad siempre viene el frío. Que tu cielo se junte con mi suelo no fue más que pura suerte. Ayer era un hombre abatido, desolado. Mis manos no eran más que huesos sin pellejo, carne disuelta entre rencores y desesperanzas, lluvia que llueve. Mi pasado era un futuro que no llegaba, un mañana que nunca era hoy y, sin proponértelo, hiciste de un chasquido de dedos, veintidós.
Estatuas sin cabeza se agolpan en el salón de mi recuerdo, pipas que ardieron por dentro, musas que se peleaban en mis espaldas. En el pasillo, sin embargo, un largo camino de negra tinta me recorre hasta tu vestido color azabache.
El olor llega a los pulmones, la sal a mi corazón.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Capital desparramado.

Emborracharse de pasión
Pensar en ser, sin ser una pérdida
Amar sin querer a la catarsis de
mi existencia.


Tres chicos reunidos en mesa
ríen y balan sin sentido
El cenicero llega hasta el borde.
La conciencia se esconde en un bote.

Las copas cayeron sobre el piso.
El derrame jamás será cerebral
La razón perdió la partida con deseo
El deseo nunca mirará hacia atrás.

Nadie dijo que alcanzar la luna fuese fácil
La honestidad no es más que una utopía

¡Que lástima esas lágrimas desoladas!
¡Que lástima las vidas sin salida!

martes, 20 de septiembre de 2011

Ripios 1.0 Edición Beta

Un tren, un avión, un barco con retraso.
Allí solamente existían los harapos
El amor se quedó por el camino,
la cama hundida por sólo un lado,
el deseo ahogado en un vaso de whisky
la vida, como pájaro sin mano.

Los peces de la aurora nadaban llorando
Caminos que llevaban a la desgracia
esquivaban pasos a nivel
chocaban contra los postes de la quietud
mataban a damiselas en apuros
vagaban siendo sin ser

Ahora no habrá más que escarcha,
las fuerzas de flaqueza caerán
y un río de sufrimiento y dolor tocará
la quebrada rama de la vida.

Hubo un tiempo que no pensaba
no sentía
no hablaba.
Hubo un tiempo que morir era amar sin pensar.

un tiempo en el que se doraban los versos 
a la sombra del mar.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Piedras con sal.

Tras el río,
la marea nos llevará mar adentro.
Por el océano,
el horizonte volará hasta tu marchita frente.
Por la sal,
los labios sabrán a despedida.
Por el sol,
no habrá más oscuridad que la de la luna.
Sobre las ballenas,
principitos correrán en sus mundos de cristal.
Entre las calas,
marineros sin timón ni timonel.
Hasta los acantilados,
gaviotas que morirán en el mar de los ahorcados.
En el arrecife,
melancolías que buscarán salida.
Debajo de las anémonas,
muertes que anhelarán el olvido.
¿Y dentro de las caracolas?
ecos que recordarán a utopía.

Soledad primeriza

Florecían rosas en mi vientre, se acercaba la hora. Al fondo, una inmensidad de fatalidad y de esperanza hormigonada me esperaba con las vías del tren de par en par.
Pensar en el futuro jamás tendrá sentido sin engañar al electrizado presente, por lo tanto, caer en las trampas del sub-consciente me mataría sin ser.
A partir de ahora desnudarse, ahondar en mis entrañas, convertirá a mi ego en algo más que eso; una fuente de sapiencia nocturna.
Tus vientos, mis vientos, sus vientos ya esperan impacientes, al ritmo de caja, el deseado encuentro.